La historia en nosotros

"Somos por primera vez en nuestra historia, contemporáneos de todos los hombres"....Octavio Paz

sábado, 19 de febrero de 2011

El Estudio del Derecho

El estudio del Derecho forma parte de una basta gama de conocimientos referidos a la compleja temática de las normas, reglas y leyes con base al sentido de la ética, axiología y jurisdicción en un marco legal y acatado por el Estado.

En la regulación de la conducta humana es necesario para que exista una convivencia social adecuada y acorde a la naturaleza de la recta razón. Nosotros aprovechamos nuestra facultad de libre albedrío, pero en un contexto social debemos de sujetarnos al lineamiento del derecho a la libertad de otros. Si el hombre fomenta una alteración en su conducta, es necesario establecer un patrón de regulación, para que el término justicia pueda instaurar un orden pleno.

El Derecho como tal, juega un papel importante en las actividades del hombre; la seguridad y el bien común en la sociedad forman parte de los fines del esta disciplina.

Conforme la sociedad evoluciona y el complejo de modernidad engloba en sus aspectos sociales, políticos, económicos y culturales al hombre llevándolo a un alto grado de civilización, la conducta de dicha sociedad es cada vez más complicada: sus actividades económicas necesitan una atención importante sobre todo en procesos mercántiles, las nuevas ciencias consecuencia de la especialización atienden a nuevos patrones de comportamiento cuya atención remite a estándares limitantes para un progreso indeleble, los procesos legales ameritan un enfoque cada vez más amplio en cuestiones jurídicas, las funciones públicas a raíz de la política mundializada y las crisis externas e internas muestran una necesidad reprochable por que la cuestión de distribución normativa y de índole jurisdiccional sean aún mas exigentes y avanzadas, los crímines son cada día más violentos y sofisticados, la intergación económica cambia la dinámica legal entre los países que comercian, etc.
Se pueden citar infinidad de cambios, fenómenos y tendencias en la sociedad moderna y competitiva, en las cuáles la i mportancia del estudio del Derecho se entorna en una obligación para ejercer control y bienestar en los diferentes países del mundo que conforman el orbe.

Lo que sí es preponderante señalar, es que sin la inserción del Derecho no solo como materia académica o filosofía si no también como ejercicio de control, la sociedad entera expandiría sus actos de inconducta, desorganización y de la misma manera de control en todas sus actividades habientes. Por tal motivo la generación del orden humano en sus mas amplias expresiones, son inherentes a la disciplina del Derecho.
En un Estado como el de México, compete en un regimiento la necesidad de una base jurídica- política que ejerza precisamente este orden y control del ejercicio civil en todos sus aspectos, es por eso que la constitución es la estructura viva y general del derecho mexicano, cuyos artículos, imparten las garantías y obligaciones. Es así. como la formacion de regulación de conducta nacional recae en el estado de Derecho.
Por tal motivo la importancia al estudio del Derecho en tiempos actuales, reside en hacer entender al hombre su necesidad de coexistir en un mundo con libertades y a su vez esas libertades requieren de lineamientos o límítes tendenciales y conductales sobre todo cuando hace referencia a terceras personas dentro de un contexto globalizado y una sociedad cada día más compleja en esta dinámica de consumo y dominación capitalista postmoderna.

sábado, 1 de enero de 2011

El socialismo como paradigma alterno de desarrollo y sus concepciones históricas

El reto de toda sociedad es formar complejas estructuras capaces de fortalecer y sostener al mismo hombre en función del proceso de producción, satisfaciendo sus necesidades. Todo sistema económico, no converge en un simple deseo humano y una querencia de formar estructuras, es un proceso a la inversa: el contexto, que es la relación entre el hombre y la naturaleza reproduce una socialización dependiente de sus acoplaciones históricas y los mismos vínculos de la sociedad; es de esta manera natural y social que el hombre establece patrones o lineamientos de acción social, transforma la naturaleza y se adecúa a ella por medio del trabajo y crea un escenario llamado civilización, una manifestación de la cultura, y por ende todo tipo de instituciones, estructuras políticas, artísticas y sociales.

La evolución histórica demuestra que la tendencia grupal del ser humano en los procesos productivos y las relaciones sociales de producción, determinarían la forma o modo económico del desarrollo: la comunidad primitiva, el esclavismo, el feudalismo, el capitalismo y el comunismo. Cuándo surge la explotación del hombre por el hombre (esclavismo), surge el clasismo y éste se convierte en la estructura social y política del hacer humano, modificando hábitos y paradigmas colectivos. La acumulación severa del capital, el desarrollo de formas de valor, el trabajo efectuado por aquellos que no son dueños de las herramientas de producción, son características distintivas de la aseveración de las palabras: propiedad privada.

El hombre se convierte dueño de otros hombres, más no de si mismos, lo que refleja una sociedad en decadencia y sujeta a protocolos políticos de la clase dominante. Es por eso, que las conocidas manifestaciones sociales en la historia de la humanidad, demuestran claramente la inestabilidad social del sistema basado en la propiedad privada y surge la “otra” tendencia, la “otra” visión, el “otro” paradigma, la antítesis socio-productiva: el socialismo.

El socialismo es la pauta de cambio y la emancipación de la opresión del actual régimen, es una forma sistémica de transición hacia el comunismo. Se propone suprimir la propiedad privada por una colectiva, lo que significa: igual de oportunidades para el bienestar de todos; abolición de clases e integración de intereses; instauración de un nuevo paradigma más humanizado; la demolición de las instituciones cognoscibles por otras no cognoscibles en esencia; que todos sean propietarios de las tierras y herramientas de producción; la formación de un Estado colectivo y cimentado en la decisión e intereses de todos, como simple actor de vigilancia y distribución; propone una democracia radical, sin persuasiones griegas o norteamericanas.
Puesto que algunos no comprendían no solo el simbolismo del socialismo, sino, la reconfiguración sistémica que este representaba, surge la tergiversación lingüística y estructural; el hecho de que el socialismo incluya la palabra colectivo y común, no quiere decir que las implicaciones y aplicaciones de estas dos palabras sean en esencia el socialismo, dejaría entonces de ser un punto sistémico transitorio hacia el comunismo y se convierte en una simple visión limitada y confusa, un discurso político simplista.

El socialismo va surgiendo en tiempo y espacio por la clásica lucha de contrarios de la historia de la humanidad, sobre todo del siglo XVIII a la era moderna y posmoderna, en donde la constitución del sistema capitalista trajo consigo una serie de desajustes crónicos en la sociedad.

En el periodo antes mencionado, se discutió al socialismo como una vía alterna del desarrollo no solo económico, sino también social y humano. Esto originó una multiplicidad de visiones acerca de la concepción universal del socialismo. A continuación se mencionarán los principales paradigmas que se tienen acerca del socialismo, desde el utopismo platónico hasta el realismo de Marx.

El socialismo utópico

La visión social de pensadores como Platón se remite a un simple imaginario forzado a la época y en los deseos reprimidos de la acción civil; la esperanza de que la igualdad se instaurara en las conciencias y praxis axiológicas humanas, y de que la libertad es sinónimo del ya no someter sin un fundamento científico y sin una lucha por ellos, es por demás llamarle socialismo.

Lo anterior pasa a ser una utopía hasta cierto punto enajenada. Tomas Moro en su tiempo, escribiera el libro de “Utopía”, Francis Bacon, “la Atlántida”, James Harrington con la obra titulada, “la Oceanía”, inclusive Rousseau, en su “Contrato social”, se ilimitaban en imaginación y se limitaban a un campo objetivo. Todos ellos, solo describían un Estado ideal, un estado de supresión a la propiedad privada, la autorrealización entre el individuo y la especie, la lucha entre la esencia y la existencia, una libertad sujeta en el más allá.

El socialismo cristiano

Su base es la existencia de la pobreza, pues mientras exista, existirá la injusticia y el truncamiento del pleno desarrollo humano; propone la fe como herramienta de trabajo y fomenta el amor, configurando los haceres sociales y conciliando intereses.

La creencia en Cristo Jesús los llevará a un estado perfecto de igualdad, dónde ni el pobre ni el rico podrán diferenciarse, pero solo sucederá después de la venida de Jesús. Algunos teóricos de esta corriente fueron: Francisco Huet y el papa León XIII. Ambos creían en la estabilización de las relaciones entre obreros y patrones, recordando la hermandad en Cristo y de una u otra manera justificando la misma explotación, deslindándose de un verdadero socialismo, puesto que no presentaba ningún síntoma de dialéctica, aceptaba la propiedad privada y relegaba el verdadero progreso de los trabajadores.

El socialismo guildista

Es conocido como guild socialism. Aboga por una organización social basada en el autogobierno de los trabajadores como en los gremios medievales. Esta corriente inglesa de principios del siglo XX, tergiversa las condiciones históricas de sistemas económicos, queriendo vincular a ambos, cuándo eso es imposible. Combina la planificación política con la economía nacional en función a los establecimientos de los talleres guildistas.

El socialismo gremial

No muy lejano al guildista, con la diferencia la existencia de un Estado dualista, algo así como mixto, como indefinido.

“El socialismo gremial buscaba un gobierno autónoma que impulse al desarrollo industrial a través de gremios nacionales o sindicatos, como por ejemplo el de la “Federación Americana del Trabajo”. Esta federación se representaba por grupos de trabajadores pertenecientes y representados por un congreso nacional de gremios; por otra parte al ser los obreros consumidores, estos son representados de la misma forma por un segundo congreso político, con la finalidd de poder controlar precios fiscales asociados al gremio industrial, logrando de esta forma una administración de justicia y una diplomacia sostenible.

El socialismo gremial solo intentaba reconocer la participación de sindicatos laborando en un sistema capitalista, cuyo fundamento de justicia, no era suficiente para que se defina como socialismo, y una vez más se perdía la compatibilidad sistémica.
El socialismo democrático alemán

En el siglo XIX se gestaron movimientos que hicieran temblar e incluso sustituir por un periodo al sistema político, más no el económico, puesto que solo fue un cambio de decisión burguesa e intelectual.

Con la fragmentación económica de Alemania y el florecimiento del romanticismo y la influencia de la política francesa, se solidificó una forma de pensamiento basado en la democracia, en el poder del pueblo para la elección.

Esta corriente filosófica pretendía liberar al pueblo de las minorías en el poder político y económico; este último aspecto constituía un ideal para darle una aspiración a las masas de situarse en el poder económico y crear una comunidad de hombres libres trabajadores por igual. Sin embargo, no comprendían el desarrollo histórico de las fuerzas productivas y su ideal contrastaba con el entendimiento pleno de la formación y adecuación del sistema hegemónico.

 El socialismo de Fabiano

Nombrado así en honor al general romano. Critica las deficiencias del liberalismo económico y propone estrategias de acción política de Estado. El grupo formado por intelectuales como, Beatriz Webb y Eduardo Bernstein, ofreció una serie de producción literaria y algunas de ciencia política al acervo de la cultura alemana; incluso, esta tendencia llega al parlamento inglés, precisamente después de la muerte de Marx.

Otorgan a la comunidad europea, una visión clara de la realidad y tratan de construir una realidad política que vea por la estabilidad del pueblo, del “común”. Desafortunadamente, no se llegaba al pleno paroxismo de lo que representa la estructura económica establecida radicalmente en la propiedad colectiva.

 El socialismo de Estado

Se podría reafirmar la postura, de que el socialismo de Estado fue y es la justificación a la economía mixta. Solo que esta corriente de pensamiento político y económico ciclaba más la industria nacional.

Propone una división de medios de producción de acuerdo a la división clasista y política. La intención y objetivo principal del socialismo de Estado es apropiarse la mayoría de industrias y servicios de un país, con la finalidad de fortalecer su mercado interno e incentivar mejor la competencia nacional y de abastecer de todas sus necesidades a la sociedad en un sistema de precios adecuados a los ingresos de los trabajadores y personas en general. No distinguía la problemática de clases, más bien trataba de establecer decisiones políticas y de relaciones industriales, tal como lo hicieron varias naciones en América Latina en el transcurso del siglo XX.

 El socialismo científico

Expuesto por los teóricos Karl Marx, Federico Engels y posteriormente por Lennin, a mediados del siglo XIX.
La base del complejo socialismo explicado por estos pensadores, consideraba la absolución total del sistema, quitando así los vicios del primero y procurar un desarrollo totalitario con los hombres, al grado de lograr una educación y costumbre del colectivismo.

Critica a la propiedad privada y todo lo que emane de ella; explica el origen del capital y la realidad del valor de las mercancías y la explotación del trabajo, recaída en la plusvalía.

El socialismo científico de Carlos Marx se analiza de dos formas: el materialismo dialéctico y el materialismo histórico. El primero trata de explicar la realidad desde la concepción del mundo objetivo y estableciendo un método de investigación sumamente válido y que fue aplicado por las ciencias naturales, como la biología, la química y la física; explica lo cognoscible y que las ideas son reflejo de la materia; supone que todo está en un proceso de cambio, proceso inalienable al ser humano como ser sapiente. El materialismo histórico, explica la realidad de evolución de la lucha de contrarios, la lucha de clases y fundamenta teóricamente las leyes de la sociedad como el de la correlación entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción, entre otros.

El universo del socialismo científico, es un universo difícil de comprender, debido a su poca inculcación, imaginación y análisis exhaustivo de su literatura. Este universo estudia y analiza cuestiones económicas, sociológicas, jurídicas, culturales, religiosas, políticas, antropológicas, naturales, filosóficas, principalmente.

Es así que la supresión de la propiedad privada, es una base sustancial del socialismo científico que se refiere a una propiedad política con todas y sus averaciones.

El socialismo, es una vía alterna para el desarrollo de la humanidad, y éste aún no se ha conocido totalmente, sino en parte, logrando un telar de confusión. Un ejemplo claro es el fracaso de la URSS, aseverando los defensores del imperialismo norteamericano y de algunos países europeos y asiáticos que el socialismo es un paradigma erróneo. Lo sucedido es la Ex Unión Soviética, no fue sino la precipitación forzada hacia el comunismo, es decir, había una imposibilidad de mutar de un anacrónico feudalismo a un comunismo mediante el socialismo; lo anterior era dentro de la dialéctica algo contradictorio, incomprensible y absurdo. Para que exista un socialismo en una sociedad, debió haber pasado por el desarrollo de un capitalismo en todas sus facetas, algo que aún no ha sucedido pese a la mundialización de las economías.

Independientemente de la dialéctica de la sociedad, se puede vislumbrar al socialismo como un punto de inflexión (de cambio) hacia el comunismo y la nueva sociedad; también se concibe como un paradigma alterno de múltiples visiones que persiguen un fin muy específico: el desarrollo colectivo, por lo que el socialismo en cualquier comprensión supera por mucho al paradigma del interés colectivo, egoísta y desigual.

Como sociedad debemos permanecer en la lucha por rehumanizar a las instituciones, a los sistemas políticos y sociales y al pensamiento universal, antes de que nuestras libertades se vean ofuscadas por el anclaje del consumo y del interés personal en nuestra “idea” y sea demasiado tarde para que voluntariamente desde cualquier clase social colaboremos a que el sistema capitalista no sea la última instancia de producción económica que veamos, el cual está destruyendo al hombre y su entorno. Ante este escenario, no es descabellado recordar la frase: “socialismo o muerte”, siendo lo primero la vía alterna al desarrollo y lo segundo, un hecho inevitable para todos.

El socialismo surge como crítica a la propiedad privada y al sistema de pensamiento imperante en una época capitalista con una sociedad mediatizada y en decadencia.

viernes, 27 de agosto de 2010

El Economista Confundido

Después de intentar fállidamente en múltiples ocasiones agregar el código de los Podcast del programa punto de silla de los buenos compañeros de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), me remetiré a publicar su link correspondiente al tercer programa, para pagar ese costo que me hacía ser un free rider y compensar el beneficio de "recomendación" de este espacio virtual en el segundo programa. 

En las próximas líneas haré unos comentarios derivados en parte de lo hablado en el más reciente podcast de punto de silla "la enseñanza de la economía en México". No obstante, advierto de algunas incoherencias mencionadas como parte de una simple sinrazón. 

La idea de ir involucrando cada vez más a los métodos cuantitativos en la enseñanza de la economía es totalmente indispensable, debido a los niveles de competencia tanto nacional como internacional que existen actualmente. En México por ejemplo, las escuelas privadas destacan una formacion matemática y doctrinalmente neoclásica en sus estudiantes, a diferencia de muchas universidades públicas en donde se cae en un sentido muy social o moderadamente mixto. 

Al parecer, existe una asociación de "entre más matemáticas aprenda y más neoclásico sea, mi nivel de competencia académica es mayor". Esto es afirmativo, bajo la lógica sistémica de un modelo económico en donde solo se permite pensar como neoclásico. 

Si bien, son de suma importancia las matemáticas en la economía, para las matemáticas no es de suma importancia la economía, lo que sugiere que las primeras se enseñorean sobre las segundas e inclusive metodológicamente, surge un efecto centrífugo, cayendo en una conclusión delicada: "sino se modela no vale".

Este conflicto de índole epistemológico e histórico es generalizado a nivel científico, puesto que la tendencia neopositivista ha influenciado al paradigma de la ciencia. Ya no sorprende ver a una economía, sociología ó psicología matemática, en donde todo es explicado en función de variables representadas por un modelo matemático probado con determinadas herramientas de la metodología cuantitativa.

También es válido reconocer, que esta influencia viene de los EUA, imponiendóse como el paradigma hegemónico de la ciencia, por lo tanto, la economía es un ejemplo vivo de la preponderancia norteamericana en esta ciencia, que aunque ya no se crea, efectivamente, sí, es social.

Hoy en día, como lo sugieren mis compañeros de la UNAM en su podcast que parafrasean a un director anónimo, "lees tal libro y ya sabes de economía". Un ejemplo de ello son las recomendaciones de muchos profesores tanto de licenciatura como de posgrado: si lees a Mas-colell ya sabes de microeconomía, si lees a Romer ya sabes de macroeconomía. Como si sólo las universidades de Harvard, Chicago, Berkeley, Stanford, Oxford, Cambridge, Yale, MIT, Columbia, etc., tuviésen el privilegio de pensar y ser pensadas, dando un matiz académico totalizante.

Obviamente existe una persuasión del mismo paradigma en los estudiantes de economía, precisamente por esta cuestión de las competencias académicas y/o laborales, más aún en los países perifericos cuyas reproducciones sociales consisten en la "sobrevivencia". Esto es un aspecto también formativo, ¿acaso me equivoco con este orgullo en el cual se erijen nuestros diferentes profesores cuando dicen: "estudié en Yale, me dió clases Philips Perron, publiqué en la Journal of Econometrics Surveys y fui adjunto de James Stock"? 

Considero que en nuestras universidades mexicanas y latinoamericanas, más que el debate de lo público o lo privado, se encuentra la discusión de enfoques tanto positivo y normativo de la economía, e inclusive hasta en la epistemología de la ciencia misma, lo que sobrepasa las fronteras entre lo público y lo privado de las diferentes escuelas. 

Ahora los economistas queremos ser matemáticos para fortalecer al conocimiento científico de nuestra ciencia. La pregunta es, ¿necesita la economía ser fundamentada con las matemáticas? Efectivamente, no piensen mal, también creo que totalmente la respuesta sería sí. Pero lo anterior me hace reflexionar en lo siguiente: ¿De quién o de qué necesita la matemática para fundamentarse? Acaso la matemática se eleva tanto como la filosofía? !No!, la matemática es un lenguaje. Por ejemplo, ¿se puede hacer ontología con una integral? Aunque la visión conservadora e instrumentalizada de la ciencia dirá que pensar así o preguntarse eso es anticientífico, así que los que hacen fenomenología como el buen matemático Husserl, no sé que habrán hecho al final de sus vidas. (Heidegger, no te molestes, estoy jugando); ¿se imaginan, la fenomenología económica?

El punto central de enfocarse al estudio, consiste en que todo estudiante de economía antes de especializarse debe ser holístico, para que abra su abánico cognitivo a las múltiples posibilidades teóricas e inclusive culturales, políticas, etc. y después elegir bajo una exhaustiva reflexión la especialización que más se le adecúe a sus procesos mentales y su conocimiento construido, porque tampoco nos encontramos en tiempos socráticos, seamos realistas, ya no somos sabios.

Pero también debemos exigirnos fuertemente a no persuadirnos tanto por la especialización, porque en muchas ocasiones varios se especializan en nada, ya saben: Doctor en economía con orientación a la política monetaria de la curva phillips (ejemplo irrisorio). Por lo que todo estudiante de economía debe tener consciencia social y ser muy reflexivo a su entorno, de tal modo que sea creativo y reconocedor de su contexto. No está de más algo de sensibilidad humana, a veces a los econometristas por ejemplo, les haría bien leer al Quijote de Saavedra, al Otelo de Shakespeare ó al Montecristo de Dumas como mínimo. Ah es cierto, lo olvidaba, y ¿cómo máximo, qué podrían leer? (¿Cuál será la Utilidad marginal de un econometrista que lee a Saavedra y otro econometrista que lee a Shopenhauer?) 

Concluyo lo anterior en que las matemáticas se han convertido en un medio de gran baluarte para el estudio de la economía, esto es inegable, y que los estudiantes deben tener unas sólidas bases en esta área. Pero para los que se han arriesgado (apróximadamente el 90%) en inscribirse a la carrera de economía sin saber matemáticas, es sugerible en primer lugar vacíen toda la descomposición educativa (en su mayoría) del bachillerato o la secundaria y que de forma autodidacta, comiencen a construir su propio conocimiento, que cuando lo sepan explicar a sus abuelas, dijera el buen Albert Einstein, entonces podrán estar lo suficientemente preparados.

De esta forma nos haremos preguntas más interesantes, indagaremos en otras disciplinas o en temas más complejos de las mismas matemáticas y la economía, posiblemente conozcamos autores desconocidos, se plantearán nuevas respuestas a viejas preguntas de la economía, etc. Verbigracia, andaremos asociando de qué forma podemos aplicar los fractales a la política monetaria ó al mercado bursátil, o cómo analizar la pobreza con ecuaciones estructurales, discutir la relación de los pobres con el free rider, etc.; leeríamos a autores más allá de los gringos, tal vez a Oskar Lange, Michal Kalecki, Charles Bettelheim, Henri Hauser, Nikolai Kondratiev, Alexander Bogdanov, por citar a algunos pensadores alternos.

Por último, las matemáticas son una forma de interpretar una realidad compleja y la economía es la ciencia que explica la formación de la sociedad. Juntas explican, analizan y estudian la formación de la sociedad en una determinada interpretación de la realidad compleja, aunque no se descarta que pueda aún complementarse más con la misma filosofía. Si bien la matemática es un lenguaje, la filosofía es la episteme y la economía engloba a los objetos o fenómenos asociados al origen de la sociedad que requieren ser explicados.

La economía al explicar a la formación de la sociedad y encontrar aspectos asociados a la producción, distribución, intercambio y consumo, la escasez, las necesidades, la satisfacción y las decisiones, inheremente a su ontología, influye en la construcción de un marco epistemológico dado, que es expresado a su vez por un lenguaje matemático.

¿Quién dijo que lo matemático es exclusivamente de los neoclásicos? Piensen, la matemática no es neoclásica, ni marxista, ni keynesiana, más sin embargo puede usarse marxista y keynesianamente también.

Ahora, que si nos ponemos más antiguos y profanos y para concluir, podemos considerar lo que en sus momentos de delirio matemático, filosófico y hasta religioso, Keynes ya nos expresaba:

"Newton no fue el primer representante de la Edad de la Razón. Fue el último de los magos, el último de los babilonios y Sumerios...porqué contemplaba el universo y todo cuanto contiene como un enigma, un secreto que podía leerse aplicando el pensamiento puro a ciertos indicios, ciertas claves místicas que Dios había dispersado por el mundo para permitir una suerte de caza del tesoro filosófico por parte de la hermandad esóterica...Contemplaba el universo como un criptograma dispuesto por el Todo poderoso...de la misma manera que él envolvió el descubrimiento  del cálculo como un criptograma  al comunicarse con Leibnitz. Creía que mediante el pensamiento puro, mediante la concentración mental, el enigma sería revelado al iniciado."

sábado, 14 de agosto de 2010

AM Call



En sintonía. Diversificamos un poco el estilo musical. Ahora disfrutemos de un buen jazz muy europeo (de la escuela sueca-finlandesa-Rumana), a cargo de un excelente guitarrista contemporáneo Andreas Oberg y un gran pianisra clásico y jazzero, Marian Petrescu

viernes, 23 de julio de 2010

Death Letter



Esta gran canción de Son House, un prolífero compositor del Blues, interpretada por White Stripes en su muy particular estilo garage rock.

En sintónía disfrutemos la rola recomendada por el buen Omar Granados.

sábado, 12 de junio de 2010

You Are The One

En sintonía con "The Black Keys"



Grandes del Blues-Rock. Recordemos que "las teclas negras" del piano se refieren a los bemoles y los sostenidos, notas muy usadas tanto en el blues como en el rock.

Con dedicatoria a mi amiga Paulina

martes, 8 de junio de 2010

La Economía Política de Huxley

La economía política nos ayuda a comprender la complejidad de los sistemas económicos, sociales, políticos e inclusive culturales, bajo la premisa de la acción humana para satisfacer sus necesidades en un medio y contexto histórico. (Nikitin, 1967)

El que hacer económico ha permitido formar su propio sistema de manera consciente e inconsciente y es aquí en donde el ser humano comienza a entenderse como un ser interesante y complejo. Este sistema es producto del momento histórico del hombre en su relación con su medio-circunstancia, y su existencia contrasta con su percepción de la realidad. Entonces, el trabajo y los medios para realizar cualquier actividad enfocada a satisfacer las necesidades humanas son los dos factores determinantes de lo que se conoce como fuerzas productivas y relaciones sociales de producción. 

La historia ha demostrado que al menos el hombre ha optado por una degradación de su ser y que sus relaciones sociales de producción tienden a la acumulación del capital, un sistema de explotación del hombre por el hombre, por lo que la política se ha supeditado a una manifestación de clase; esto se refleja en el ejercicio del poder del individuo al grupo social y posteriormente a la sociedad, hasta incluir al Estado como parte de supeditación y dominación de un todo. 

En el libro “un mundo feliz” de Aldous Huxley (1932), podemos notar de forma sutil, sátira e imaginaria, el desenvolvimiento social del individuo futurista y su estabilidad moral, más no racional. También se observa como esta estabilidad moral se logra por los avances tecnológicos y científicos, al grado de alterar algunos aspectos inclusive biológicos para la permanencia de un sistema que garantice la felicidad. 

Huxley trata de explicar como un sistema prevalece a través de la dominación ya no física, si ni psicofisiológica, al alterar biológica y conductualmente la percepción del hombre para la enajenación totalitaria del trabajo en su actividad económica a cambio de garantizar un equilibrio emocional y económico, en palabras del autor: “hacer que la gente ame su inevitable destino social”. El método que utiliza para llegar a este fin es primeramente el proceso Bokanovskyano (clonación) y posteriormente de alterar la estructura genética de los seres humanos, incluye el proceso de hipnopedia (control mental a través de repeticiones secuenciales discretas) para provocar “miedos sugestivos” hacia la reflexión y el pensamiento. Todo esto se hace para aumentar la eficiencia y productividad en la actividad económica, logrando una identidad no solo con su clase, si no con la maquina misma, como consecuencia del neofordismo. 

Todo comienza con la sugestión del individuo, convirtiéndose con el tiempo la “sugestión de todos”, por ende, la del Estado mismo. Si las personas se sintieran estresadas o preocupadas por alguna reacción disfuncional, como reflexionar en sí, el gobierno otorga suministros de “soma”, una especie de droga que vuelve todo a la normalidad en medio de una crisis. La tesis principal de lograr un “hombre capitalizado” (donde cubra sus necesidades para alcanzar el máximo rendimiento productivo), es el punto principal de relación entre lo que dice Huxley y lo que comprende la economía política.

Un aspecto importante es la instrumentación de los diferentes mecanismos de poder para lograr el objetivo de la longevidad de un modelo político hegemónico anacrónico por sí mismo. En su momento este instrumento de manipulación de las relaciones sociales de producción fue el absolutismo y la coacción física del hombre, sin embargo gracias al liberalismo económico y las nuevas democracias, las reglas del juego deben si no cambiar, sí disfrazarse. Esto se logra con la nueva participación del Estado y el mercado, actuando por lograr un “bienestar”, preponderando la participación política e invirtiendo por una sociedad traducida al capital humano.

Los instrumentos de poder en las relaciones sociales de producción son los medios, siendo el “soma” la televisión misma para la continuidad de la enajenación y las necesidades imaginarias. Sin embargo, en el nuevo siglo, no sólo basta una reprensión social por medio de elementos legales, psicológicos y políticos, también es necesaria una sustitución por elementos financieros y biológicos.

Este es un momento para pensar ¿Qué hace sostener un sistema? Un sistema se sostiene por la actividad política, económica y social del hombre. La instrumentación de dominio y enajenación es posible solo por ese libre mercado y ese Estado democrático de los últimos tiempos, a esos dos actores que prevalecen por el bien social y público que satisfacen las necesidades de la sociedad con empleo, entretenimiento, religión, alimentación y salud. Esto quiere decir si la sociedad no cuenta con empleo, alimentación y salud, etc., es posible que las fuerzas productivas no rindan al potencial de la capitalización humana, trayendo inestabilidad a las relaciones de poder del mismo sistema. 

¿Qué hay si el sistema, trae inestabilidad, así como trae estabilidad? La sociedad no se dará cuenta por el grado de mediatización de la información, por lo que existirá asimetría de relaciones sociales. Entonces los instrumentos de manipulación no son directos, sino indirectos. Oskar Lange (1968:28), lo explica así: “Se trata de lograr que todo lo que sea necesario para nosotros ocurra, hasta donde sea posible, de manera espontánea, aunque partiera desde cierto punto de destino”, este autor aterriza la idea al proceso de trabajo, pero no diferenció la clase, puesto que esta lógica si bien se aplica en una organización obrera, lo es también en una organización política, como parte de una dialéctica más completa. Es aquí donde se reconfigura la acción política para buscar otra metodología de persuasión y prevalecimiento de la clase en el poder, de ahí las guerras, las crisis financieras, petroleras, alimentarias, terrorismo de estado, inducción social, shock mental, fraudes políticos, etc., auspiciado por su modelo neoliberal.

Se infiere que si se ha llegado al grado de la utilización de mecanismos financieros, jurídicos, discursivos, de medios de comunicación, de empleo, discriminación, etc., tarde o temprano se tocará el punto de salud, el biológico.
En el caso de México, el Estado ha permitido ser ese punto de inflexión de cambio instrumental de dominación estructural y lo ha aplicado de forma interesante.

Primero se usó el mecanismo de persuasión de medios para una ignominia política y el sometimiento institucional; posteriormente se ha querido implementar el paradigma de la privatización y de la supuesta “libre competencia” en la educación mexicana. Bajo circunstancias globales, se redujo el empleo, existe un incremento en los precios de la canasta básica, aunado a la desaceleración económica por la contracción comercial y financiera contagiada por el país vecino del norte.

Una vez que las circunstancias favorecen a la dominación plena de la exigua conciencia del individuo mexicano, el mecanismo de presión reside en una batalla por la salud. Si un gobierno no puede contra una crisis financiera, al menos lo intenta con un virus producto errático de laboratorio. La lógica es simple, el actual gobierno consiste su política en la mediatización de la actividad social y económica, cuya intención es generar un imaginario social del “Estado protector-benefactor” que lucha por el equilibrio y la armonía social. 

Es impresionante observar la instrumentación indirecta del prevalecimiento del poder y la persuasión masiva de la sociedad, degradan su percepción de la realidad, cultivando aún más miedo sugestivo y la enajenación exacerbada de su conciencia. Esto propone un escenario sencillo de deducir: no es lo mismo superar una crisis financiera que una crisis de salud, al menos la segunda se puede dirigir por la élite política, esto significa un control de la situación que afecte directamente a las relaciones sociales de producción en el intervalo de duración de un fenómeno caótico. Por otro lado, la intención global es sustituir al aparato económico-financiero de la hipoteca por uno más atractivo, como es el de la salud.

Todo indica que el proceso Bokanovskyano en intención es parecido al síndrome de la influenza social y al tratado porcino del libre comercio. Y que el soma puede ser una representación del cubre bocas, una prolongación de la narcolegislación o bien, una educación influenzada. ¿Esto es bienestar? Al parecer, es una forma de lograr estabilización en tiempos caóticos en función del sometimiento estructural del ciudadano, reduciendo algunos elementos de las relaciones sociales como la participación política, conciencia de clase, organización civil a un efímero supuesto utópico de falacia. Le pregunto a usted amable lector ¿Quiere un México feliz?

Referencias.
Nikitin, P. 1967. Economía Política. Siglo XII editores.
Huxley, A. 1932. Un mundo feliz. Diamante